Trekking al Núi Đá Bạc en Phu Quoc + TRACK
El trekking en Núi Đá Bạc, en Phu Quoc, es una de las rutas de senderismo más interesantes y menos conocidas de la isla. Ideal para quienes buscan naturaleza, aventura y vistas espectaculares lejos de las playas y resorts.
Mejor época para hacer el trekking
Los mejores meses para subir al Núi Đá Bạc corresponden a la estación seca, entre noviembre y mayo. En temporada de lluvias, de junio a octubre, las lluvias son frecuentes y el sendero se vuelve resbaladizo, fangoso y muy traicionero. En esta época el trekking solo es recomendable para senderistas con algo de experiencia, no domingueros como decimos por Bilbao.
Punto de inicio del trekking (acceso actual)
El punto de inicio “oficial” de la ruta se encuentra junto a una casa azul, donde hay una puerta que actualmente permanece cerrada.
Antes de la pandemia se podía acceder sin problemas, pero según un vecino de la zona, la entrada fue cerrada por decisión de las autoridades locales. Para comenzar el trekking hoy en día es necesario:
Bordear la puerta cerrada, entrando por la selva espesa a la izquierda.
Avanzar siguiendo una valla de alambre, que impide regresar al camino de cemento.
Tras unos 50 metros, se llega a una pequeña granja azul.
Desde allí se puede enlazar de nuevo con el camino original y comenzar el ascenso.


Trekking Núi Đá Bạc: primer tramo en la selva
Nada más entrar en la selva, el cambio de paisaje es inmediato. Los campos de cultivo y las plantaciones quedan atrás y dan paso a una vegetación mucho más densa y salvaje. Tomando como referencia el camino de hormigón por el que se sube, ligeramente hacia la derecha, hay que internarse entre los árboles.
Al poco tiempo aparece un sendero estrecho pero bien definido que avanza bajo la copa del bosque. Aunque en algunos puntos se observan marcas de pintura roja en rocas y troncos, estas son escasas y no siempre fáciles de seguir. Aun así, prestando atención es posible llegar a la cima sin necesidad de guía. Si llevas un reloj deportivo o un GPS, más abajo te dejo el track para mayor seguridad.


Dificultad y características del sendero
El recorrido incluye varios tramos bastante empinados y exigentes. En un par de puntos hay cuerdas atadas a los árboles que ayudan a superar las pendientes más pronunciadas. En algunos sectores la vegetación es cerrada y obliga a avanzar con calma, pero el trekking no es especialmente largo y solo requiere una condición física moderada. No hace falta ser Juanito Oyarzabal para completarlo
Conviene prestar mucha atención al terreno, que es irregular, rocoso y está lleno de raíces y lianas. El ambiente es húmedo y sombrío, con árboles delgados entrelazados por enredaderas que crean una atmósfera casi selvática.


Arroyo y punto intermedio del recorrido
A mitad de camino se cruza un pequeño arroyo. Puede servir para rellenar agua si se lleva un filtro, aunque si se ha salido bien preparado con suficiente agua no debería ser necesario detenerse aquí.
Este punto marca una transición en el paisaje, ya que poco después el sendero comienza a cambiar de aspecto.
Tramo final y llegada a la zona rocosa
A medida que se gana altura, el entorno vuelve a transformarse. Grandes rocas empiezan a flanquear el sendero y los árboles se retuercen adoptando formas curiosas. Finalmente, la pendiente se suaviza y el camino gira a la izquierda, desembocando en un claro presidido por dos enormes rocas.
Este lugar es ideal para hacer una pausa y recuperar fuerzas, aunque las vistas desde aquí son limitadas salvo que se intente escalar las rocas, algo bastante más complicado si no se tiene experiencia.

Primer mirador del Núi Đá Bạc
Para llegar al primer mirador es necesario continuar unos minutos más adelante. A la izquierda, parcialmente oculto por la vegetación, aparece un saliente rocoso que sobresale por encima de la selva.
Desde este punto se disfruta de una panorámica espectacular: un manto verde de jungla que se extiende hasta los resorts de la playa de Cây Sao y el extremo sur de Phu Quoc. En días despejados se distinguen claramente la costa camboyana y Đảo Hải Tặc, conocidas como las Islas Piratas.
Es imprescindible extremar la precaución al situarse sobre esta roca, ya que el borde es expuesto y no existe ningún tipo de protección. Además, el mirador no es fácil de localizar, por lo que hay que fijarse bien.
Segundo mirador y mejores vistas del trekking
El segundo mirador se encuentra un poco más allá. Para alcanzarlo es necesario regresar hacia las rocas iniciales y continuar pasando por detrás de ellas. El acceso no es evidente.
Hay que subir por la parte posterior de una gran roca y cruzar un puente improvisado con troncos de madera sobre un vacío de aproximadamente cinco metros. Al otro lado se llega a una roca amplia y completamente abierta al cielo, desde la que se obtienen vistas aún más impresionantes, de casi 180 grados.
Desde aquí, las panorámicas hacia el norte muestran una inmensa extensión de selva verde e ininterrumpida y una larga cadena montañosa que pone de manifiesto lo salvaje y poco alterado que sigue siendo el interior de la isla de Phu Quoc.
Este segundo mirador es más espacioso y seguro que el primero, lo que lo convierte en el lugar perfecto para sentarse, descansar y disfrutar del paisaje antes de emprender el descenso.
Duración del trekking Núi Đá Bạc y consejos útiles
En nuestro caso, tardamos algo menos de dos horas en alcanzar la cima. El machete no es imprescindible, pero puede resultar útil en algunos tramos donde la vegetación invade el sendero.
Es fundamental llevar calzado con buen agarre, agua suficiente y extremar la precaución, especialmente en los miradores y en los tramos más empinados.
Aquí te dejamos el track para que lo metas en tu reloj o movil: "Track gratuito"
Esperamos que este artículo sobre el trekking de Nui Da Bac os haya gustado y que os anime a vivir esta experiencia por vosotros mismos.
Jon & Muoi

